Ahora ha llegado el momento de que comparta mis pequeños placeres. Antes que nada, quiero pedir disculpas porque ninguna de las fotos que voy a compartir es mía. Las he cogido de google imágenes porque no tengo una cámara disponible... Así que espero que sea suficiente. Aunque quede cutre, no podía dejaros sin conocer mis placeres.
Aviso: os vais a dar cuenta de lo mal que estoy de la cabeza. Lo sé, estoy pa'que me encierren. ¡Que conste que he avisado! Pero no he querido poner los mismos placeres que el resto (por supuesto me gusta ver dormir a los míos y esas cosas), así que comparto los más "raros".
-Mi primer placer son los
números capicúas. Estoy un poco obsesionada con los números capicúa, la verdad. Por ejemplo, para mí uno de los mayores placeres de la vida es darme cuenta de que el cuentakilómetros del coche marca un número capicúa. Me llena de gozo y alegría, me siento como si acabara de ver una estrella fugaz, no sé explicarlo. Lo más común es que me fije mucho en las matrículas de los coches. Cuando veo una capicúa, soy feliz.
- Mi segundo placer es muy difícil de explicar. Mi marido asegura que yo tengo varios
TOCs (trastornos obsesivos compulsivos), pero la verdad es que no creo que llegue a tanto, porque no son ni obsesivos ni compulsivos, ni siquiera son manías... Solo son cosas que disfruto mucho haciendo. A ver cómo os lo explico. Me gusta contar y ordenar cosas. Me gusta contar las cuentas que tiene un collar o cuántas baldosas tiene el suelo de la cocina. Me gusta ordenar cosas por colores o tipos; por ejemplo si tengo caramelos variados, los separo por colores y me voy comiendo uno a uno o me los voy comiendo de manera que siempre haya el mismo número en cada montoncito. Además, me ENCANTAN las cosas simétricas. Por ejemplo, el cartón de huevos. Voy cogiendo los huevos de manera simétrica: si quito un huevo en un lado, luego el siguiente que coja será el que esté en el otro lado en la posición correspondiente para guardar la armonía. Creo que eso es lo que lo resume: la
armonía. Y llama la atención, porque luego no soy en absoluto una persona ordenada ni mucho menos, pero con las pequeñas cosas sí soy así. Y me produce un placer inmenso estas cosas. Sé que pocas lo entenderéis, pero yo os lo cuento
-Mi tercer placer es despellejarme. Asqueroso, sí. Cuando por lo que sea me estoy despellejando, me encanta tirar y tirar intentando sacar el trozo más grande de piel muerta posible sin que se rompa. Es habitual que coja un bote de cola blanca y me extienda una capa sobre la mano para después despellejarme. He encontrado esta viñeta y me ha hecho gracia:

-Mi cuarto placer tiene que ver con mi carrera. Son las palabras. Me encanta hablar sobre ellas y pensar cuáles son las palabras que más me gustan, las que mejor suenan. Me chifla. Y como mi marido también es filólogo, pues apaga y vámonos. Me encanta pensar lo bien que suena una palabra y luego pronunciarla despacio, saboreándolo, oyéndome a mi misma... Mis palabras favoritas por el momento son: melocotón, tenderete y arriate. Por favor, tómate un segundo para pensar en la belleza de esas palabras y pronúncialas saboreándolas. Son preciosas. Cuando pronuncias "melocotón", casi puedes saborearlo, parece que tienes un trozo en la boca. "Tenderete" me parece una palabra divertidísima de pronunciar, casi un baile en la boca... Y "arriate", para empezar toda la parte árabe-andaluz que lleva implícita, y luego su sonoridad... Me chifla

- Mi último placer seguramente no lo entienda mucha gente: me produce un placer maravilloso lavar mis pañales de tela. En general odio hacer cualquier colada, pero con los pañales es distinto. Me encanta sacarlos limpios de la lavadora y olerlos, ese olor a tela limpia, sin fragancias extras; me encanta tenderlos al sol, ordenaditos (o simétricos, jeje) y luego destenderlos, doblarlos y ordenarlos. Seguramente a cualquier persona que no use pañales de tela le parezca una auténtica locura lo que digo, pero estoy segura de que más de una mami pañalera me entiende (o eso espero).
¿Qué os parecen? ¿Debo ir corriendo a un psiquiatra, verdad? jajaja